Obras

Autora dos livros:

* Anunnakis, os Deuses Astronautas - Editora Madras
* A Conspiração Anunnaki - Editora De Geneve
* Ouro de Ofir - Alquimia do Antigo Egito - Editora De Geneve
* Efeito Exillis - O Segredo das Sociedades Secretas
* Mito - Livro de Poesias
* Operação Rhesus - Em busca do Elo Perdido ( Recém lançado. Maio 17)
* 2162 - O Código Secreto de Hitler

À VENDA NAS LIVRARIAS SARAIVA, AMAZON.

sexta-feira, 28 de outubro de 2011

El jorobado de Notre Dame


Tive a grata satisfação em ter mais um de meus poemas publicados em livros no exterior. Para vocês, um de meus poemas em espanhol. Beijo na alma!

El jorobado de Notre Dame
Annabel Sampaio

LIVRO: BRASIL, MÁS QUE UM PAÍS, UNA INSPIRACION

El jorobado cruzó la calle a cojear a su manera,
La inclinación del cuerpo y los cojos
Se inclinó sobre el hueso,
El brillo.
Aprobación de las que encuentra en el útero con el alma vacía,
Sin amor, el odio,
¿Por qué no se espantó
El feto no quería.
El jorobado desconocido
La sonrisa de los que le aman,
Tenía el rostro muérdago

Él llevó la pesada carga,
La agitación del alma afligida,
Tola y reprimidos,
Remanente del pasado.
En la letanía continuó hasta que la mula coja
Más pastel que el cambeta de edad.
Azotó el látigo en la nuca
En su única compañía.
Antes de tocar la bocina,
La mula cayó en la cuneta
Sangrado como un periódico.
El jorobado se quitó la chaqueta,
Su única prenda,
Cubrió el culo

Moribundos y gimiendo.
En sabía que era la culpa del azar
No reír o llorar.
¡Qué vida lleva el tratamiento de:
Ni, por lo que sólo un burro.
Mula vieja ...
Que las noches frías para protegerte.
Acostado en la humedad, se estremeció,
Pero fue su única compañera.
Durante el día
Arrastró el carrito
Relevantes a su paso
En la más cruel de utilidad.
Se agachó, agarró el culo

Tendido en el suelo frío
La multitud se puso en cola
Para ver cómo el jorobado sufrido.
Me gustaría cantar la canción
Para llamar la atención de los santos
- A lo mejor sería tomar
Pero la voz no salió.
Y él no tenía ni un centavo
No para comprar un ataúd
Para enterrar el burro
En ese momento doloroso.

O Corcunda
Annabel Sampaio

O corcunda atravessou a rua com o seu jeito molenga
O corpo torto e capenga
Sobre o vergado osso
O olhar insosso.

Endosso daquela que o albergou no ventre com a alma vazia
Sem amor, com rancor
Por não ter enxotado
O feto que não queria.

O corcunda desconhecia
O sorriso de quem o amaria
Trazia no semblante o visco
Tosco e rude da vadia.

Carregava o pesado fardo.
Chacoalhando a alma aflita
Tola e reprimida
Resquício do passado.

Na lengalenga seguiu até a mula capenga
Mais torta que o velho cambeta.
Açoitou o chicote no cangote
De sua única companhia.

Antes que tocasse a corneta.
A mula caiu na sarjeta.
Sangrando como uma gazeta.

O corcunda tirou a jaqueta
Sua única vestimenta
Cobriu o jumento
Agonizante e gemente.

Na sabia se era culpa do acaso.
Nem se chorava ou se ria.
Aquilo que de regalo a vida lhe trazia
Tão pouco, tão somente um asno.


Velha mula...
Que pelas noitadas frias lhe protegia.
Recostado no pêlo úmido ele gemia.
Porém, era a sua única companhia.

De dia
Arrastava a carroça
Pertinente em sua trilha
Na mais cruel serventia.

Encurvado segurou o asno
Que jazia no chão frio
A multidão fazia fila
Para ver como o corcunda sofria.

Quisera entoar o canto
Para chamar atenção do santo
Quem sabe ele a levaria
Mas a voz não saia.

E ele não teve um tostão
Nem para comprar um caixão
Para enterrar o jumento
Naquele doloroso momento.